No quiero ser sol ni dios
ni quiero ser luz o verde.
Hermanos, diganle al tropico
que ser, es lo que me basta!

Que sabes tu de ese llanto
del llanto y la soledad
de la ciudad y los libros
de sabados y de octubres?
Del sueno de un vagabundo
de un nacido en dia de duelo,
de noche de plenilunio,
de fiesta y de aniversario;
que sabes tu de mi sangre?
que sabes de mis ensuenos?
Como me duele el silencio
como zumba en mi tristeza
cargada de un viento frio
en medio de una nostalgia
de rosas y de abolorios;
un batir de papalotas
en torno al quinque que humea
Vamonos inmoviles de viaje
para ver la tarde de siempre
con otra mirada,
para ver la mirada de siempre
con distinta tarde.
Vamonos inmoviles.